Eran inevitable las ganas de hacerlo, mi mano sabia exactamente a donde llegar y cuando llegar, yo simplemente no podia negarme a los deseos de mi cuerpo, no podia detener lo inevitable.... Y asi mi mano llego entre mis piernas tocando libremente mientras la otra andaba por mis senos, el placer iba aumentando poco a poco, cada vez mi dedos se movian mas rapido, satisfaciendo mi cuerpo.
cada vez mas rapido, los gemidos se escuchaban en toda la habitacion, era solo yo y nada mas que yo satisfaciendome.
La exitacion era demasiada , el placer era perfecto y el momento llego mas rapido de lo que esperaba... Ese orgasmo que me hizo sentir las mil maravillas del mundo en tan solo segundos, que satisfacio toda mi necesidad...